Nos convocamos a estas marchas como mujeres que estamos sintiendo en cuerpo propio la precarización de nuestras vidas y las violencias que la fascistización está intensificando.
El aceleramiento de los retrocesos sociales, la ocupación y saqueo de nuestros territorios urbanos y rurales, el encarecimiento de la vida y la falta de trabajo que nos obliga a trabajar más y de lo que se pueda, nos llena de miedo y rabia, pero a la vez sentimos el latido de resistencia que viene de una memoria larga de luchas.
Es ese latido el que nos recuerda que es vital la regeneración de la organización social después de la fragmentación y cooptación provocada por los gobiernos del MAS, en los que los políticos traidores de las luchas pactaron con quienes hoy están en el poder.
Registramos estas movilizaciones para aportar en la ruptura del cerco mediático. Son los medios de desinformación que, al difundir la narrativa del gobierno, empresariado y las dirigencias que se han vendido, pretenden desprestigiar la protesta social y alimentan la polarización.